Y dijo la libélula...

domingo, 24 de marzo de 2013

Expiación - Ian MacEwan

Las largas tardes que pasaba consultando diccionarios y tesauros explicaban construcciones que eran incongruentes pero de un modo inquietante: las monedas que un maleante escondía en sus bolsillos eran "esotéricas", un matón sorprendido en el acto de robar un automóvil lloraba "con indecorosa autoexculpación"; la heroína a lomos de un semental pura sangre hacia un viaje "somero" en plena noche, la frente arrugada del rey era un "jeroglífico" de su desagrado. Briony era exhortada a leer sus narraciones en voz alta en la biblioteca, y a sus padres y a su hermana mayor  les asombrara oír a la apacible niña leyendo con tanto aplomo, haciendo grandes gestos con el brazo libre, arqueando las cejas al hacer las voces, y levantando la vista de la página durante varios segundos a medida que leía , con el fin de mirar una tras otras las caras de todos y exigir sin el menor empacho la atención total de su familia mientras vertía su sortilegio narrativo.
Aunque no hubiese contado con la atención, el aplauso y el placer evidente de sus familiares, habría sido imposible impedir que Briony escribiera. En cualquier caso, estaba descubriendo, como muchos escritores antes que ella, que no todo reconocimiento es útil

viernes, 1 de marzo de 2013

Frase del mes - Marzo


Sólo se que algunas veces cuando menos te lo esperas el diablo va y se pone de tu parte
Joaquín Sabina - Pacto entre caballeros

miércoles, 27 de febrero de 2013

Si las libélulas leyeran...(16)


martes, 19 de febrero de 2013

Ensueños - David Aceituno

EL SUEÑO RECURRENTE DE CENICIENTA
Que me llame Cenicienta no significa que siempre haga lo que me dicen.
Tampoco que me quede en casa esperando la llegada del Príncipe Azul
- Uno, porque no existe
- Dos, porque tengo cosas mejores que hacer
Por ejemplo, ir a bailar
Dicen que soy superficial, pero es mentira: sencillamente
NO ME GUSTA DARLE VUELTAS A LAS COSAS
Noche si y noche no, sueño lo mismo: asisto al baile
que la Princesa Minúscula da en el salón de su zapato de cristal
Sueño que giro y giro en el salón como un derviche
que giro tanto que creo remolinos de viento que agitan las cortinas.
¡Todo el mundo parece feliz cuando baila!
Mirad al Principito bailando con su flor
mientras el leñador de hojalata baila con su corazón
y a la vez trata de enseñarle unos pasos de tango a la Reina Vanidosa
que sonriente le dice:
- ¡Pero si esto es un vals!
Casi todas la noches sueño lo mismo: que la Bruja Celosa alaba mi vestido
que los chicos caen desmayados ante mi belleza
mientras yo bailo y bailo son parar
Y lo mejor de todo: el reloj se ha detenido a las 23:59
Parece que el hechizo continúa.


Tome asiento - Patricia Sánchez Santos


Mi primer mueble en propiedad fueron un par de sofás de IKEA, monísimos, de un amarillo apagado superchic… de dos plazas cada uno… porque el piso era pequeñito y no entraba un tres plazas, ni una chaise long ni nada de eso… a mí me encantaban, eran muy suaves… al final el color era un poco sacrificado y enseguida se veían las manchas, pero oye, nada que una mantita y unos cojines multicolores no pudieran solventar.
Me encantan los colorines… me recuerdan a cuando era pequeña y mi posesión más preciada era una caja de pinturas de alpino, de hecho, siempre llevo alguna en el bolso, no suelo usarla pero cuando revuelvo en busca del monedero o el mechero, si por casualidad me topo con ella recuerdo que aunque el día sea gris mi vida está llena de colores y no puedo evitar sonreír… (pierde la sonrisa) qué tontería, si yo siempre sonrío
 Yo sé que la gente no me cree, hay gente muy desconfiada… pero yo llevo mi pinturita, y es más la voy cambiando de color cada cierto tiempo, para no volverme monocromática, que eso es muy aburrido. A veces escojo el color dependiendo del humor y otras veces ni me lo planteo, como tengo de todos… es que yo le insistí al chino para ver si me vendía una caja que no tuviera ni gris, ni marrón, ni negro, porque esos colores no me identifican, pero el chino insistía en que me tenía que llevar la caja completa. Y mira que me extraña porque oye, los chinos tienen de todo, pero iba con prisa y no tenía tiempo para quitarme las gafas y comprobar realmente lo que el chino ese andaba tramando… MIRA! Aquí está!  Hoy es naranja!