Y dijo la libélula...

lunes, 31 de mayo de 2010

Dicen las paredes...(6)


Calle Maldonado Ocampo, Salamanca
Mayo 2010

miércoles, 19 de mayo de 2010

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo - Haruki Murakami


Señor pájaro-que-da-cuerda, si te digo la verdad, o sea, toda, toda la verdad, a veces me entra un pánico terrible. Me despierto a medianoche, me siento sola, muy lejos, como a quinientos kilómetros, alejada de toda persona y de todo lugar, en las tinieblas, sin poder ver mi futuro mire hacia donde mire, y me coge tanto miedo que me entran ganas de gritar. ¿Señor pájaro-que-da-cuerda, a ti no te pasa algo parecido? En estos momentos procuro pensar que estoy unida a algo. Y enumero mentalmente, con todas mis fuerzas, los nombres de las cosas a las que estoy unida. Entre ellas, por supuesto, estás tú, señor pájaro-que-da-cuerda. Aquel callejón, aquel pozo y el árbol de caqui también lo están... Y, con la ayuda de diversas cosas pequeñas (claro que tú, señor pájaro-que-da-cuerda, no eres "una cosa pequeña, era sólo un decir), podré volver poco a poco a "este lado".

martes, 18 de mayo de 2010

Dicen las paredes...(5)

Salamanca, Mayo 2010
Villamayor

domingo, 25 de abril de 2010

Dicen las paredes...(4)




Salamanca, Abril 2010

Avenida Italia

martes, 20 de abril de 2010

PRINCESAS


¿Es rara no? La nostalgia. Porque tener nostalgia en sí no es malo ¿no? Eso es que te han pasado cosas y las echas de menos. Yo, por ejemplo, no tengo nostalgia de nada, porque nunca me ha pasado nada bueno como para echarlo de menos, eso si es una putada.

En realidad recordar algo es como vivirlo dos veces ¿no? Como volver a un sitio que te ha gustado mucho y por eso vuelves. Y eso siempre es bueno ¿no?

¿Se podrá tener nostalgia de algo que aún no te ha pasado? Porque a mi a veces me pasa. Me pasa que me imagino cómo van a ser las cosas, con los chicos por ejemplo, con la vida en general, y luego me da pena cuando me acuerdo de lo bonitas que iban a ser, porque iban a ser preciosas, en serio, preciosas.

Y por eso, cuando lo pienso, me da nostalgia, porque iban a ser tan bonitas que cuando me doy cuenta de que aún no han pasado y de que a lo mejor no pasan, me pongo super triste. Super triste tía. Porque es como una tristeza a cuenta, como la fianza de cuando alquilas una casa pero con la tristeza, no se si me explico, que la pones por delante porque total sabes que la vas a acabar utilizando igual.